Padre e hijo matan a osa y a sus crías mientras hibernaban

Un padre y su hijo dispararon a una osa negra americana y a sus dos crías mientras hibernaban refugiados en el tronco de un árbol, en una zona protegida de Alaska.

Andrew Renner, de 41 años y Owen Renner, de 18, al momento de matar a los animales no se percataron de que había una cámara instalada para seguir la vida de los osos en Esther, una isla en la parte noroeste de Prince William Sound.

Las imágenes, que fueron difundidas por la organización The Humane Society de Estados Unidos, muestran cómo el padre y el hijo se acercaron sigilosamente hacia el árbol en el que dormían los cachorros junto a la osa.

Deslizándose sobre sus esquís, el joven se aproximó a la guarida y disparó a la madre de los bebés. Todo lo que se escucha entonces son los gritos aterrorizados de las crías, a las que Andrew Renner asesinó de dos disparos letales.

Tras el cruel acto, el silencio se hace presente. Los dos cazadores arrastran al oso adulto al exterior. La sangre del animal tiñe de rojo el manto blanco de nieve. Padre e hijo se chocan la mano, orgullosos de su deshonrosa captura. Después, se fotografían sonrientes junto a la osa, que yace inerte.

«Nunca podrán relacionar esto con nosotros», le dice el padre a su hijo tras cometer la matanza ilegal y descuartizaron a la madre osa para llevarse su piel.

La misma cámara registró cuando los dos sujetos volvieron días después al lugar de los hechos para esconder y retirar posibles pruebas que les identificaran, porque en EUA está prohibido matar crías de oso negro americano. Además, constituye un delito asesinar a hembras adultas si están acompañadas de sus bebés.

Las autoridades explicaron que los procesados llevaron los restos de la osa al Departamento de Alaska de Pesca y Caza, en Palmer. Allí mintieron al declarar dónde habían encontrado al animal y al afirmar que junto a ella no había ningún osezno.

Aunque el video captado en abril de 2018 no se dio a conocer hasta el miércoles, la sentencia se dictó en junio.

Andrew Renner fue condenado a cinco meses de prisión y deberá pagar una multa de USD 1,800. Además, desembolsó una fianza de USD 20,000 y entregó su bote deportivo, dos rifles, dos pistolas, dos iPhones y dos sets de esquís, los que utilizaron cuando mataron a los animales. No podrá cazar durante un período de 10 años.

Su hijo fue sentenciado a trabajos comunitarios y perdió su licencia por dos años. También deberá pagar una multa de USD 1,800.

La fundación The Humane Society ha difundido este vídeo a modo de denuncia y para solicitar al Gobierno de Donald Trump que no modifique la actual normativa de caza, que permitiría en el futuro la caza de osos y otros animales salvajes, incluso en periodo de hibernación.

(Con información de 20minutos e Infobae)

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